Report from the Secretariat of Public Education on the Free School of Obstetrics and Nursing of Mexico (1936)

Dr. Jethro Hernandez Berrones, Southwestern University

INTRODUCTION

Arturo Palmero founded the Free School of Obstetrics and Nursing of Mexico in 1920. Free schools were institutions of professional education that emerged during the Mexican Revolution (1910-1917) as an alternative to the professional schools sponsored by the regime of Porfirio Díaz. Critical of the elitism and encyclopedic curriculum of official schools, free schools proposed programs that adapted to the needs of students—recent immigrants to Mexico City or from working-class families—and offered a more practical and less theoretical curriculum. Most free schools offered programs in medicine, nursing, dentistry, and obstetrics, and many of them aligned with homeopathy, a medical system in tension with the type of medicine taught at the National School of Medicine. Throughout the 1920s and 30s, post-revolutionary governments used the programs of medicine, nursing, and obstetrics at the National School of Medicine as models to regulate the training and certification of these health professionals, first through the National University and subsequently through the Secretary of Public Education. The Free School of Obstetrics and Nursing of Mexico offers a window into an alternative model of midwifery training and practice.

Arturo Palmero Alcocer (1872?-1938?) graduated from the school for teachers in the state of Yucatan and later taught at Merida’s Instituto Literario. He obtained the degree of doctor in surgery and obstetrics from the National School of Medicine in Mexico City with a dissertation titled “El sistema curativo que debería adoptar la homeopatía” [The therapeutic system that homeopathy should adopt] (1895). His interest in the popularization of obstetrics came two years later with the publication of the manual “Elementos de obstetricia para la enseñanza de las señoras” [Foundations of obstetrics for women] (1897). In the first decade of the twentieth century, his consulting office offered electrical treatments, massages, and light therapy, and only as a last resort surgery, for his patients. He supported the cause of the wealthy hacendado Francisco Madero, who in 1910 organized an armed uprising calling for fair elections. Politically and academically active, Palmero participated in several national and international meetings as a member of academic societies including the Mexican Society of Geography and Statistics, the Universal Scientific Alliance, and the Mexican Indianist Society. The free school became the focus of his career for the rest of his life.

This document is an inspection report by doctors of the Legal and Revalidation Office of the Secretary of Public Education. When free schools began to populate the landscape of Mexico City in the early 1910s, there was no legal framework that regulated them. The National University was created in 1910 to administer the few official professional schools in the city, including the National School of Medicine. The Department of Public Health used the curriculum of the National School of Medicine as the basis for the certification of medical diplomas. With no legal basis for this procedure, graduates from free schools won numerous lawsuits to have their diplomas certified. From 1928 to 1934, the Secretary of Public Education went through a number of transformations that made it responsible for regulating private professional schools, including free schools. In this context, SEP officers implemented programs to incorporate these schools and supervise their proper functioning. Many did not fulfill the requirements and could not be certified. The Free School of Obstetrics and Nursing of Mexico obtained its certification, but was under constant threats by SEP authorities to lose it. The inspection report included here is one of the last given to the school. As in previous years, recommendations to close the school were not successful in 1936. The school kept offering its services for a couple of months until Palmero died in 1938(?). The report offers the perspective of government authorities who had been trained at the National School of Medicine.

Questions for Further Exploration:

What are some elements of the model they use to measure the Free School of Obstetric and Nursing’s suitability? How do they contrast with the model of the Free School of Obstetrics and Nursing of Mexico? How is the inspectors’ concept of practical training different from Palmero’s?

TRANSCRIPTION

Perea, Manuel, Manuel Morán Calderón, Ester Chapa, “Informe que rinde la comisión de médicos…,” Archivo General de la Nación, Secretaría de Educación Pública, Departamento de Psicopedagogía e Higiene, 35543, 17-14-1-272, p. 4-12, junio 27, 1936.

INFORME QUE RINDE LA COMISION DE MEDICOS DEL DEPARTAMENTO DE PSICOPEDAGOGIA MEDICO ESCOLAR Y EDUCACION FISICA AL DEPARTAMENTO JURIDICO DE LA SECRETARIA DE EDUCACION PUBLICA, SOBRE LA VISITA PRACTICADA A LA ESCUELA LIBRE DE ENFERMERIA Y OBSTETRICIA DE MEXICO UBICADA EN LA CALLE DE PANUCO #65-DE ESTA CIUDAD.

En cumplimiento de lo ordenado en el oficio número 2799, de fecha 29 de febrero del presente año dirigido por el ciudadano Jefe del Departamento Jurídico de la Secretaría de Educación Pública, la comisión de médicos constituida por los Doctores Manuel Morán Calderón, Esther Chapa y Manuel Perea, en compañía del Lic. Agustín Hernández Mejía Subjefe del Departamento Jurídico, se presentó el día 16 del presente en la Escuela Libre de Enfermería y Obstetricia ubicada en la calle de Pánuco #65.

La Comisión fue recibida por el Sr. Director de la Escuela, quien enterándose del objeto de la visita, se prestó a dar todas las informaciones requeridas, invitándonos a pasar a la Biblioteca-Archivo para mostrar los documentos que, perfectamente ordenados, tenía sobre una mesa. La esposa del Dr. Palmero, que es el Director de la Escuela referida, en su calidad de Secretaria de la Escuela le ayudaba a enseñar y explicar todos los documentos a mano. El Dr. Palmero insistió tenazmente ante la comisión en demostrar con esos documentos “que su escuela es la mejor del mundo”. Se recogieron los documentos que la comisión juzgó importantes para estudiar la organización, planes de estudio, profesorado, etc., de la escuela Palmero y se procedió a levantar el acta correspondiente después de haber recorrido los salones que constituyen la escuela.

[En esta sección, el reporte describe las instalaciones y material didáctico de la escuela. Las instalaciones son consideradas deficientes y los materiales en condición muy pobre.]

En el sanatorio no se encontraba ninguna embarazada o parturienta, y según la estadística que anota el Dir. en el libro de ingresos durante los meses transcurridos del presente año, sólo ingresaron doce personas número muy reducido, verdaderamente insuficiente para la práctica de las alumnas de toda la escuela.

Respecto de la práctica que adquieren las alumnas, puede decirse que es verdaderamente nula, porque aun cuando el Dr. Palmero nos enseñó unas constancias de las prácticas de dichas alumnas en establecimientos oficiales, estas constancias son listas de trabajos realizados, hechas y firmadas por las mismas alumnas, sin sellos oficiales ni firmas de los super-vigilantes, por lo tanto son poco dignas de crédito, a nuestro modo de ver, teniendo en cuenta tanto la manera de ser de los alumnos como el sistema seguido respecto a las prácticas que se realizan en los cursos de enfermería y partos de la Universidad, en donde desde luego se exigen ochenta guardias de cuatro horas diarias cada una, para las enfermeras, en los hospitales General y Juárez, en salas de enfermos que continuamente se encuentran llenas de toda clase de pacientes con las más diversas enfermedades y donde bajo la vigilancia de la Srita. Enfermera Primera, se hacen los servicios completos. Para la práctica de los partos, en los repetidos Hospitales General y Juárez es requisito hacer 60 guardias de ocho horas cada una, durante las cuales se atienden los partos y se observan los anormales que son operados por competentes Médicos Cirujanos de guardia. Por todo esto, aún cuando en el Artículo 24 de sus estatutos, dice el Dr. Palmero: “Las prácticas se harán en el dispensario y clientela civil de la Escuela (a domicilio y en los hospitales y dispensarios públicos y particulares; pero principalmente en la ciudad y en todo el Distrito Federal; el Hospital de la Escuela es extenso, En todo el Distrito Federal”, la comisión expone que a su modo de ver, esto es una gran mistificación que se lleva a efecto con la anuencia de la Secretaría de Educación Pública; pues es bien sabido que la práctica hospitalaria, donde se cuenta con toda clase de instrumental, asepsia, antisepsia y en fin todos los métodos científicos modernos no puede suplirse nunca con la práctica a domicilio, donde ya deben llevarse los conocimientos mejores. Este sistema de aprendizaje y práctica en el domicilio de las Señoras que se atienden, no se compagina con la asepsia y antisepsia modernas y las nuevas ideas sobre atención de los partos en maternidades, hacia donde se tiene actualmente por considerarse que es lo que da mejores resultados para las madres y para el niño. El Dr. Palmero asegura que nunca ha habido en su escuela fiebre puerperal, pero esta aseveración hecho espontáneamente por el Sr. Director, nos lleva a la conclusión de que no teniendo puerperiosas patológicos, no tienen la conveniente y suficiente práctica las enfermeras y parteras recibidas en esa Escuela.

Por lo que se refiere a los planes de estudios, programas y extensión de cada materia, la comisión se ha a[b]ocado a este estudio con la mayor minuciosidad posible comparando los programas y planes de la Escuela Libre con los correspondientes de la Universidad Nacional que son los que la comisión consiguió fácilmente en las Oficinas de la Escuela Nacional de Medicina, y que para mayor comprensión de lo que aquí se expresa adjuntamos a este informe.

El Dir. De la Escuela Palmero, asegura en el artículo 2º. De la Constitución o Estatuto de su Escuela: “Los estudios profesionales para la carrera de enfermero o enfermera contendrán (de acuerdo con el decreto de reconocimiento de la Escuela) los planes y programas de la Universidad Autónoma de México, etc.”, pero esto no se ajusta a la realidad ya que los planes de estudio detallados que obran en poder de la comisión se apartan totalmente de los de la Universidad. En esta última se imparten las siguientes materias, a nuestro modo de ver, indispensables como entidad aislada cada una de ellas, a la que tiene que dedicarse una hora especial: en el primer curso de enfermería se estudia: Anatomía y Fisiología, contrariamente a lo que afirma el Dr. Palmero en su programa, de que debe ser muy elemental la enseñanza de esta asignatura, encontramos que el estudio de estas materias, interesantísimo para los trabajos posteriores, es muy detallado y completo; Higiene, sumamente detallada pues comprende higiene individual, higiene general, higiene urbana, higiene social, higiene de la primera infancia, higiene escolar e higiene profesional; otra materia llamada Atención a Enfermos de Medicina, sumamente importante, que se da procedida de exposiciones teóricas, pero que se hace a la cabecera del enfermo (la importancia de esta materia nos la demuestra el hecho de que el programa de la Universidad está dividido en once capítulos a cual más importante). Todas estas materias las da el Dr. Palmero en un solo semestre y examina a sus alumnas de todo ello, en un solo examen, aprobando globalmente de primer año de enfermería como consta en los libros de exámenes recogidos por la comisión es decir, o examina de cada una de las materias arriba nombradas puesto que no constan en sus libros los exámenes parciales, sino solamente los globales. De paso diremos que en todos los exámenes examinan dos o tres personas solamente, y que a últimas fechas estas personas son: el Dir., la Secretaria que es su esposa y alguna otra persona recibida en esa misma escuela.

En el segundo año de Enfermería de la Universidad Nacional estudia “Asistencia de Enfermos de Cirugía” que se da teórica y práctica, también en la cama del operado o en la sala de operaciones. Existe además una clase muy importante en los momentos actuales, que principió a darse desde este año llamada “Curso teórico práctico de Trabajadoras Sociales” que no encontramos en los planes de estudio de la Escuela del Dr. Palmero, a pesar de que deberían haberse incluido en ellos, dentro de un término de 30 días, según lo expresa la cláusula 5ª. del decreto de 16 de marzo de 1931. También se examinan globalmente de 2º. Año de enfermería según consta en sus libros de exámenes.

En el primer año de obstetricia, a pesar de que debería referirse exclusivamente a la parte eutócica, según el plan de estudios de la Universidad, el Dr. Palmero aborda temas de distocia, haciendo incomprensible e inadecuada la enseñanza de esta parte de la obstetricia.

Por último, (en) el segundo curso de obstetricia se imparten en la Escuela Libre de Enfermería y Obstetricia solamente las asignaturas de Clínica de Partos y 2º. Curso de Obstetricia Teórica o Distocia con un plan (des)ordenado y anárquico que más que enseñar confundirá al alumnado.

La clase de Puericultura, que siendo sumamente interesante constituye una materia que se da en el último año, con mucha extensión en la Universidad Nacional, no se encuentra en el plan de estudios de la Escuela Palmero. Por lo mismo la comisión cree que el Dr. Palmero no se ha ajustado a estos programas de la Universidad.

Todavía agregaremos algo muy importante; aun cuando se nos dio una planta de profesores, se nos dijo que correspondió a 1932, y que actualmente sólo él y su esposa son los que atienden todos los grupos y todas las materias que se imparten. En contraposición a esto, nos permitimos agregar que la Universidad sostiene una planta de 14 profesores para enfermería y para obstetricia en el Hospital General y otra planta de igual número de profesores en el Hospital Juárez; adjuntamos la lista nominal de la planta de profesores relativa, de reconocida honorabilidad, que nos fue amablemente facilitada por el Oficial de Acuerdos de la Sección de Enfermería y Obstetricia de la Universidad Nacional.

Como libros de texto se estudian el Libro de Enfermería y el Libro de Obstetricia, siendo autor de ambos el propio Doctor Palmero, pero aun cuando la comisión le parece que son deficientes y anticuados, así como llenos de palabrería inútil, se abstiene de emitir un juicio detallado en virtud de que, a este respecto, la ley concede toda clase de facilidades a estas Escuelas.

Resumiendo lo antes dicho y contesta(n)do a los puntos relativos expuestos por el C. Jefe del Departamento Jurídico en el memorándum que se nos entregó nos permitimos presentar las siguientes conclusiones:

  1. El edificio escolar desde el punto de vista pedagógico o higiénico es inadecuado al objeto a que se le destina. Lo mismo de(b)emos decir respecto del mobiliario escolar. En cuanto al material escolar o de enseñanza es pobre, insuficiente y anticuado.
  2. La Escuela de enfermería y Obstetricia Palmero no cuenta con los gabinetes, laboratorios ni material humano para la enseñanza y el aprendizaje.
  3. Los planes y programas de estudio son anti-pedagógicos, arbitrarios, difusos y no están de acuerdo con los que rigen en la Universidad Nacional. El desarrollo de cada una de las materias es insuficiente porque la parte medular de los conocimientos es exigua y por el contrario lo superfluo, sin importancia, lo inútil es lo que abunda. No se dan en esta Escuela tres materias a cual más importante: Higiene; Curso Teórico Práctico de Trabajadoras Sociales y Puericultura que figuran en el plan de estudios de la Universidad Nacional.
  4. Los Libros de texto se reducen a dos, escritos por el Director de la Escuela, son anacrónicos, deficientes y adolecen de estar recargados de conocimientos inútiles.
  5. No tiene hospital anexo en donde hacer las prácticas; solo cuentan con tres piezas a las que llaman “Sanatorio” pero que no llenan los requisitos como tal. El Dr. Palmero informó que sus discípulas hacen las prácticas en hospitales, consultorios de la Beneficencia, a domicilio y en todo el Distrito Federal.
  6. La organización de la Escuela Palmero es malísima en todos sentidos, puesto que las prácticas no son controladas; no hay horarios escolares de ninguna clase ni para las clases teórico-prácticas ni para las prácticas: en esta Escuela las inscripciones pueden efectuarse todos los días.
  7. El personal docente actual está constituido por el Sr. Dr. Arturo Palmero y su Sra. Esposa.

Protestamos a usted lo necesario.

México D. F., a 27 de junio de 1936.

LA COMISION.

(rúbrica)                                              (rúbrica)                                                          (rúbrica)

Dr. Manuel Perea.                   Dra. Manuel Morán Calderón.                        Dra. Ester Chapa.

TRANSLATION

REPORT FROM THE MEDICAL COMMISSION OF THE MEDICAL-SCHOLAR, PSYCHO-PEDAGOGY, AND PHYSICAL EDUCATION DEPARTMENT TO THE SECRETARY OF PUBLIC EDUCATION’S LEGAL DEPARTMENT, ON THE VISIT TO THE FREE SCHOOL OF NURSING AND OBSTETRICS OF MEXICO LOCATED AT PANUCO STREET #65-OF THIS CITY.

In order to fulfill the requirement on the communication numbered 2799 and issued on February 29 of the current year by the citizen Head of the Secretary of Public Education’s Legal Department, the commission of physicians formed by Dr. Manuel Morán Calderón, Esther Chapa, and Manuel Perea, together with Lic. Agustín Hernández Mejía Subhead of the Legal Department visited on the 16th of the current month the Free School of Nursing and Obstetrics located on Pánuco Street #62.

The commission was welcomed by the director of the school, who [upon] learning about the purpose of our visit, offered to provide all the required information, inviting us to the Library-Archive in order to show us the documents that [were] perfectly ordered laid on a table. As Secretary of the School, the wife of Dr. Palmero, the director of the said school, helped him show and explain the handwritten documents. Dr. Palmero tenaciously insisted to the commission that the documents proved that “his school was the best in the world.” The commission took with it the documents it deemed important to study Palmero school’s organization, curriculum, faculty, etc., and subsequently, after visiting the school’s classrooms, the corresponding report was completed.

[In this section, the report describes the school’s facilities and the instructional material. The report considers that facilities and the instruments for practice are deficient.]

There was no pregnant or delivering woman in the sanatorium, even when the inpatient records that the Director collected during the first months of this year indicate there were only twelve inpatients. This is a very low number, insufficient for the practice of all the students in the school.

With regards to the practical training of students, it can be said that it is completely absent because even when Dr. Palmero provided us with reports of the practices these students do at official institutions, these reports just record the tasks performed, are written and signed by students themselves, and do not have official stamps or a supervisor’s signature. For these reasons, they are, according to our view, not worthy of our trust, considering the way students behave as well as the system of practices in the nursing and childbirth courses at the University. Here, nurses, as expected, are required to attend eighty daily rotations, four hours each, at Hospital General and Hospital Juarez, in wards usually full of all kinds of patients with a wide diversity of diseases, and, where under the supervision of the Primary Nurse, they offer all services. For the childbirth practices, Hospital General and Hospital Juárez require 60 rotations of eight hours each during which students aid in childbirths and observe abnormal ones attended by competent resident Medical Doctors. Because of this, even when art. 24 of the school regulations state: “Practices will take place in the dispensary and among the civil clientele of the school–at their home and in public and private hospitals and dispensaries, particularly in Mexico City and throughout the Federal District; the school’s hospital is vast, it extends into the entire Federal District!,” the commission expresses that, in its perspective, this is an overstatement that results from the leniency of the Secretary of Public Education. It is well known that on-call service, which requires expert knowledge, can never substitute the practice in hospitals, where all types of instrumentation, asepsis, antisepsis, and all modern scientific methods are available. This system of learning and practicing at the home of delivering women does not correspond to the modern asepsis and antisepsis and the new ideas on delivery at maternity wards, which according to the current trends provide the best results for mothers and children. Dr. Palmero underscores that there has never been a case of puerperal fever in his school, but Dr. Palmero’s spontaneous observation leads us to conclude that without pathological cases of puerperal fever, nurses and midwives who graduate from the school do not have sufficient and essential practice.

With respect to the curriculum, the academic program, and courses’ syllabi, the commission has paid close attention to detail, comparing the curriculum and program of both the Free School and the National University, which are the ones the commission easily obtained from the National School of Medicine and are attached to this report for further clarification.

The Director of the Palmero School states in art. 2 of the Constitution or Regulations of his school: “The study program for nursing will include, according to the decree that authorized the school, the curriculum and programs of the National University, etc.,” but this is far from true. The detailed course program that the commission has is totally different from the one from the University. This institution offers the following courses, which we think should be taught essentially as independent courses, lasting one hour each. The first course on nursing should teach thoroughly and completely Anatomy and Physiology, which will be extremely interesting for future works; not as Dr. Palmero indicates in his program that the content should be basic. Hygiene [at the University] is extremely detailed; it includes individual, general, urban, social, school, professional, and infant hygiene. Another course worth highlighting for its importance is Attention to Medical Patients. Lecture-based, but offered at the bedside, this course’s importance lies in the number of sections—eleven—that it includes. Dr. Palmero teaches all these courses in one semester and examines his students on all the content with one single exam. According to the information collected by a commission in the registry books, students approved the entire first year of nursing in general; Dr. Palmero does not examine his students in each of the courses mentioned above because there is no registry of partial exams, but only of global exams. In addition, we must say that there are only two or three people who preside [over] the examinations. Lately, these persons are the director, the secretary—who is his wife, and a graduate from the school.

In the second year of nursing, the National University offers “Assistance of Surgery Patients,” with a theory and a practical section, and also at the bedside or in the surgical room. There is currently a key course for our present times that the University began to offer this year, “Theory and Practice of Social Work.” We did not find this one in the curriculum of Dr. Palmero’s school, even when, according to the 5th section of the decree of March 16, 1931, he should have included it within 30 days. According to the exams registry, students are examined globally, too, in the 2nd year of nursing.

The first year of obstetrics, according to the curriculum of the University, should cover eutocic childbirths exclusively. Dr. Palmero’s, however, includes themes of dystocic births, making the teaching of obstetrics incomprehensible and inadequate.

Finally, the Free School of Nursing and Obstetrics offers in the second year of obstetrics the courses Births Clinic and 2nd Course of Theoretical and Dystocic Obstetrics, with a disorganized and anarchical plan that confuses more than illustrates students.

Puericulture is a very interesting course that the University offers with deep coverage in the last year. Palmero’s School does not. Consequently, the commission believes that Dr. Palmero has not followed the programs of the University.

We want to add an important observation. They provided us with a list of faculty members for the year 1932 and clarified that currently only he and his wife were in charge of all the groups and all the courses. In contrast, the University has 14 faculty members teaching nursing and obstetrics at Hospital General and about the same number at Hospital Juárez. We attach this list of honorable professors, which the National University Office of the Nursing and Obstetrics graciously provided.

The textbooks they use are the Book of Nursing and the Book of Obstetrics authored by Dr. Palmero. The commission believes they are antiquated and deficient, full of vain and useless words. Since the law grants all sorts of liberties to these schools, the commission abstained from doing a detailed analysis and report of them.

In response to the requirements expressed by the Head of the Legal Department in the communication that we received, we summarize the following conclusions:

  1. From a pedagogical and hygienic perspective, the school’s building is inadequate for the intended purpose. We must state the same for the school’s furniture. The pedagogic or teaching material is poor, insufficient, and old-fashioned.
  2. The Palmero School of Nursing and Obstetrics does not have the classrooms, laboratories, and human resources required for teaching and learning.
  3. The curriculum and programs are anti-pedagogic, arbitrary, disorganized, and they do not match with the ones offered at the National University. Each course is poorly developed because they include only a few core concepts and many superfluous, useless, and meaningless ones. The school does not offer three of the most important courses: Hygiene, Theory and Practice of Social Work, and Puericulture, which the curriculum of the National University includes.
  4. There are only two textbooks, both authored by the school’s director. They are old-fashioned, deficient, and full of useless information.
  5. The school does not have a hospital for practices. They only have three rooms which they call “Sanatorium,” but which does not fulfill the requirements for one. Dr. Palmero told us that his students practice at hospitals, consulting rooms of the Welfare Office, patients’ homes and all over the Federal District.
  6. The organization of School Palmero is bad in every aspect. There is no control of students’ practices. There is no specific schedule for regular, theoretico-practical, or practical classes. Students can register any time of the year.
  7. The faculty body is made up of Mr. Dr. Arturo Palmero and his wife.

We attest to you.

June 27, 1936.

The Commission

(signature)                                           (signature)                                                       (signature)

Dr. Manuel Perea.                   Dra. Manuel Morán Calderón.                        Dra. Ester Chapa.

Digital copy of the report3.78 MB